lunes, 30 de marzo de 2009

Dominar y controlar la cólera

Fuente: http://www.naturpsico.net/dominar-y-controlar-la-colera/






La cólera surge del afán de dominar una situación que se escapa de nuestro control. En realidad, lo que expresa ese sentimiento es un desacuerdo con nuestro Yo profundo, que no es otra cosa que el objetivo universal de la vida.





Es dejarse guiar por el Ego en vez de seguir los consejos de la naturaleza para que nos oriente en la corriente armoniosa de la vida. El Ego está sujeto a los deseos y las aspiraciones inadecuadas que tanto nos exponen a los tormentos y desdichas.

Cuando nuestras ambiciones agotan nuestras fuerzas vitales y nos enojamos con las personas de nuestro entorno que no responden a nuestros objetivos, olvidamos fácilmente que los que nos rodean no son más que el reflejo de nosotros mismos.

Cuando reaccionamos mal frente a ellos, lo que estamos haciendo es hacerlos responsable de nuestras propias dificultades para asimilar las flaquezas de nuestro Ego.

¿Cómo dominar y superar la cólera?

Observando nuestras conductas frente a los demás podremos identificar los problemas con que tropieza nuestra conciencia y así podremos modificar nuestros esquemas negativos.

Sin embargo la cólera no debe generar un sentimiento de culpabilidad ya que es un comportamiento aprendido a lo largo de generaciones y es muy difícil de reprimir, sobre todo en una sociedad donde se considera que el hombre se consagrada habiendo cumplido todas sus ambiciones y cuando no lo consigue prevalece la impotencia y la indignación.

Esto es algo muy difícil de cambiar pero es bueno empezar por uno mismo. En ocasiones pruebe frente a la agresión insistente de un tercero responderle con una sonrisa.

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domingo, 29 de marzo de 2009

La infedilidad: ¿Qué es la infidelidad?

Fuente: http://www.naturpsico.net/la-infidelidad-que-es-la-infidelidad/


Probablemente la infidelidad es una de las razones más acusadas por las que una pareja hace aguas.

Son muchas las causas por la que una pareja coincide en romper la relación: celos, incompatibilidad de caracteres, desamor, desinterés por seguir con la relación.

Pero es sin embargo la infidelidad la razón más común y se cree más dolorosa pues supone un engaño no solo en el plano sexual sino en el plano sentimental, pasional e íntimo.

La infidelidad es razón de que las cosas en la relación no marcha del todo bien, ya que se busca a alguien totalmente diferente de la persona de quien tienes al lado, buscas comprensión, atención, pasión por parte de una persona diferente, que no pertenezca a tu vida, que sirve para mitigar el dolor, la falta de amor, de sexo o incluso afecto.

Cuando esto ocurre en una relación se debe valorar las razones, el porqué, si la relación marcha bien y si se puede o se quiere seguir adelante y luchar por algo que merezca la pena.

Que parezca bueno o mala la acción de serle infiel a la pareja, no lo vamos a valorar aquí, pues cada pareja es un mundo y más cada persona, todas distintas y con pensamientos y sentimientos totalmente complejos.

Esa cuestión se ha de valorar íntimamente en pareja, si se puede perdonar e incluso olvidar pues recordar cada día el error de haber sido infiel puede hacer meya y por supuesto no supone algo positivo para la autoestima de la otra persona.

Aconsejamos que ante esta situación, hay que saber escuchar, comprender e identificar el problema siendo maduros y honestos uno con el otro, y por supuesto luchar por la felicidad de cada uno.

Como es normal, si la pareja tiene hijos, las cosas se han de llevar con sumo cuidado pues ahora ya no depende solo de dos si no de un hijo que necesita tanto de un padre como de una madre, hay que saber ser justos con nuestros sentimientos pero también con nuestros hijos.

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Fuente: http://www.parasaber.com/salud/psicologia/autoayuda/articulo/aborto-adolescentes-consecuencias-efectos-psicologicos-embarazo-deseado-adolescencia/26230/



En la adolescencia ocurren cambios en el organismo de los jóvenes cuando comienzan a experimentar sensaciones que antes no conocían.


De pronto, los adolescentes se sienten controlados por sus hormonas, llegando a desear de forma ferviente vivir una relación sexual, ya sea por deseo o simple curiosidad.

Muchos de los embarazos no deseados se producen en esta etapa y una de las causas principales suele ser el desconocimiento. Hay que recordar que los nacimientos provenientes de madres adolescentes son todavía muy elevados en España, lo que muestra la ineficiencia de la educación sexual impartida en los últimos años.

El embarazo debe ser un episodio feliz y meditado sin embargo para losadolescentes normalmente se convierte en una tragedia no sólo para ella, también para el futuro bebe, para los padres, los familiares ylos amigos.

Consecuencias de un embarazo no deseado en la adolescencia. La familia se ve en la necesidad de socorrer a la madre tanto emocional como económicamente.

El embarazo en la adolescencia todavía hoy sufre un rechazo social. El problema se genera porel compromiso que suponetener un hijo o una hija. Implicasacrificio y abandono de muchas actividades que deben ser parte del desarrollo normal de los adolescentes. Esto genera frustración de su proyecto de vida y termina por perjudicar enormemente a quienes no tuvieron nada que ver con una decisión o equivocación apresurada: los hijos e hijas.

Los aspectos psicológicos:

Sentimientos encontrados acerca del embarazo. (Preocupaciones obsesivas por el bienestar del feto o el enojo por asumir la maternidad).

Problemas en la estabilidad emocional de la pareja.

La intervención de familiares externos.

Culpabilidad por haber fallado a los padres.

Desde un punto de vista psicosocial, las investigaciones realizadas demuestran que los hijos de mujeres adolescentes experimentan muchos más problemas de conducta y problemas en la escuela que la de los partos en no adolescentes.

De esto se puede inferir que una adolescente no es capaz de tomar una decisión de este calibre ya que depende tanto económicamente, social, emocionalmente de su familia, además de no estar preparada para un rol, que todavía con 16 años, le queda grande.

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Fuente: http://psicologia.laguia2000.com/el-amor/el-amor-y-el-trabajo



Una pareja estable requiere atención y aunque el paso de los años atentan contra esta necesidad y nos vuelva un poco indiferentes, es indispensable recordarlo para mantener el fuego encendido.


Las mujeres saben que para los hombres lo más importante en su vida es el trabajo, que algunos realizan con pasión; y que recién después están ellas, siempre que sus parejas no sean fanáticas de algún deporte, porque entonces ocuparían el tercer lugar.

Los que realizan su trabajo con pasión tienden a dedicarle todo su tiempo y su energía, ya sea para incrementar sus ingresos o mantener el standard de vida; porque les gusta hacerlo; porque son hiperactivos; porque son obsesivos y perfeccionistas; porque aspiran a un ascenso o bien porque no les gusta volver a sus casas, y esto ya es otra cuestión.

Los problemas de pareja debido a la compulsión al trabajo de los hombres, ocurren porque la mujer es muy diferente y le resulta muy difícil comprenderlo.

Las mujeres, por lo general, pueden tener el mismo interés en sus hijos, en su casa, y en su familia como en su profesión, cargo jerárquico o empleo y mantener el equilibrio; porque una mujer se puede diversificar y lograr atender con eficiencia todas sus responsabilidades con muy buenos resultados si se lo propone, tratando de cumplir con todo.

Los hombres son más limitados porque no tienen el mismo interés en la vida doméstica, principalmente por el hecho de saber que hay alguien que se ocupa y que asume el rol de la conducción del hogar.

Es importante que una mujer le de espacio al hombre en la casa ni bien comienzan a vivir juntos, sin necesidad de depositar en él la responsabilidad total del hogar, porque una vez que se han definido los modos de manejar la vida doméstica, ya será demasiado tarde para cambiar.

Los cargos de importancia en una empresa exigen dedicación exclusiva y muchas horas. Estas exigencias aumentan cada día, debido a la necesidad de elaborar y llevar a cabo estrategias que sean cada vez más eficaces para competir en un mercado cada vez más competitivo.

La demanda laboral es menor a medida que la pirámide se achica y los puestos de jerarquía resultan difíciles de mantener si no se entrega lo mejor de si mismo.

Por otro lado, la familia aumenta sus demandas y se acostumbran a un estilo de vida que cuesta mucho dinero pero que también exige mayor cantidad de tiempo para ganarlo.

En general, las mujeres que trabajan ganan menos y la razón puede no tanto ser debido a la discriminación sino al hecho que sus vidas están más condicionadas por el rol de la maternidad y la conducción del hogar, que no les permite priorizar el trabajo.

Tienen mayores necesidades emocionales que los hombres y pueden sentirse abandonadas e ignoradas si tienen un compañero que se dedica a trabajar en forma compulsiva.

El hombre tiene que saber hasta dónde debe llegar con su dedicación a sus actividades laborales y no perder de vista sus responsabilidades hogareñas, la necesidad del contacto y control de sus hijos y la atención a su mujer.

Cuando un hombre excede el límite y su rol en el hogar se convierte en una ausencia, la familia se acomodará a esa situación y dejará de ser incluido y considerado, perdiendo así la oportunidad de compartir la vida familiar, y su figura se tornará borrosa e indefinida para sus hijos que aprenderán a no darle la debida importancia a la familia.

Pero también puede ocurrir que la mujer no tolere esa situación y no esté dispuesta a pagar un costo tan alto por las comodidades y el lujo, y lo abandone.

Otro motivo relacionado con el trabajo que puede separar a una pareja es cuando la mujer gana más que el hombre.

El dinero proporciona poder y cambia a una personalidad, sea hombre o mujer.

Sin embargo, mientras el hombre con poder puede resultar atractivo a una mujer, la mujer con poder no resulta igualmente atractiva a un hombre.

Algunos hombres, pueden sentirse en una posición de inferioridad y llegar a perder su virilidad frente a una mujer poderosa, más rica o intelectualmente más desarrollada, si él no goza de la misma posición o si no es de una superior condición.

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viernes, 20 de marzo de 2009

Las hormonas sexuales influyen en el sueño

Fuente: http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=2236&canal=1



En este contexto, cabe destacar que existen trastornos del sueño muy específicos para la mujer; por ejemplo, se ha demostrado que somos dos veces más propensas a sufrir insomnio. “Es un hecho que los cambios físicos y hormonales afectan la calidad del sueño; se sabe que la población femenina presenta más fases de sueño ligero y dos veces más de sueño profundo que los hombres.


Fases del sueño:
Antes de adentrarnos al tema, conviene conocer las diferentes etapas del sueño. De acuerdo con la Dra. Cristina Lemini, tenemos los siguientes estados:
Sueño de ondas lentas o no MOR (movimientos oculares rápidos). Va desde que la persona empieza a dormirse hasta que alcanza el sueño profundo. A su vez, se divide en los siguientes ciclos:

* Fase 1 (vigilia-sueño). Es la transición entre estado consciente y sueño, cuya duración es de 1 a 7 minutos. Es un sueño muy ligero y durante él puede percibir la mayoría de los estímulos auditivos y táctiles que se generan a su alrededor; por tanto, es poco o nada reparador.

* Fase 2 (sueño ligero). Se le considera la primera etapa de sueño verdadero, aunque es ligero. En ella disminuye el ritmo cardiaco y respiratorio, el sistema nervioso bloquea las vías de acceso a la información sensorial y se presentan movimientos oculares laterales lentos.

* Fase 3. Se presenta a los 20 minutos de que la persona ha quedado dormida y el sueño es moderadamente profundo. Durante el mismo, el bloqueo de las sensaciones se intensifica y, si se despierta durante esta fase, es normal que se experimente cierto grado de confusión y desorientación.

* Fase 4. Es la etapa de mayor profundidad de sueño y en la que la actividad cerebral es más lenta (se le denomina de ondas delta). Al igual que en la fase 3, se trata de un periodo esencial para la restauración física y, sobre todo, psíquica del organismo. Es la etapa en la que se manifiestan alteraciones tan conocidas como sonambulismo o terrores nocturnos.

Cabe destacar que cuando hay deficiencias en las fases 3 y 4 se presenta somnolencia diurna y fatiga.

Sueño de movimientos oculares rápidos (MOR). Durante esta etapa la actividad del cerebro es muy similar a la registrada en estado de vigilia, aunque no hay actividad alguna. Sin embargo, mientras dormimos se presentan movimientos oculares rápidos, lo que indica que entramos en el laberinto de los sueños más intensos y profundos que podemos apreciar en forma de narración. Llegamos a esta fase aproximadamente una hora y media después de haber conciliado el sueño.

A lo largo de la noche, se van alternando ciclos MOR y no MOR, produciendo lo que se denomina la arquitectura típica del sueño.

Influencia hormonal
Las hormonas sexuales que intervienen en la regulación del sueño femenino y que, por tanto, lo hacen diferente al del hombre, incluyen:
Estrógenos. Aportan vitalidad física, psicológica y sexual; nos hacen ser dinámicas y optimistas. Asimismo, determinan la distribución de grasa en el cuerpo, promueven la pigmentación de los pezones y la región genital. Por otra parte, mantienen en buen estado la consistencia del esqueleto al impedir la fuga de calcio de los huesos durante la edad reproductiva e inducen la elevación del colesterol bueno, lo que disminuye riesgos de presentar infarto de miocardio (muerte de parte del tejido muscular del corazón).

El nivel adecuado de estas hormonas, en su forma de estradiol, aumenta el tiempo total del sueño e incrementa, sobre todo, la duración del sueño MOR. Como bien sabemos, las mujeres que se encuentran en la menopausia (etapa en que finaliza la edad reproductiva) presentan drástica disminución en los niveles de estrógenos hasta desaparecer. Los síntomas de ello son insomnio y despertares nocturnos, alteraciones que disminuyen cuando se recurre a terapia de reemplazo hormonal.

Progesterona. Esta hormona afecta la parte glandular del seno, induciendo aumento en su tamaño, especialmente, en los días previos a la menstruación. Asimismo, estimula retención moderada de agua y sal por parte del riñón, lo que se traduce en discreto incremento del peso corporal y acumulación local de líquidos en senos, abdomen y extremidades inferiores; este efecto es más notorio durante el síndrome premenstrual. Por otra parte, gracias a su acción sobre cerebro y sistema nervioso central, puede influir sobre la temperatura del cuerpo, al tiempo que estimula los centros respiratorios para mejorar la ventilación (respiración) pulmonar.

Mediante numerosos estudios se ha demostrado que esta hormona tiene propiedades somníferas, anestésicas y ansiolíticas. Por tanto, al encontrarse disminuida altera la calidad del sueño.

Durante el ciclo menstrual
En las distintas fases de este periodo tienen lugar ciertos cambios en los patrones de sueño. Por ejemplo, en el periodo premenstrual se ha detectado aumento en la etapa del sueño ligero (fase 2), disminución en el sueño moderadamente profundo (fase 3) y en el sueño MOR, así como incremento del insomnio y dificultad para despertar en la mañana.

Para analizar con más detalle los efectos del ciclo menstrual, debemos considerar que este proceso de divide en los siguientes intervalos:

* Fase preovulatoria. En esta etapa se presenta el sangrado o menstruación, pues al comienzo del ciclo los niveles de estrógenos y progesterona están bajos, lo que ocasiona que el recubrimiento uterino degenere y se desprenda. Durante la primera mitad de esta fase el organismo secreta la hormona folículo-estimulante, la cual favorece el crecimiento de un grupo de entre 3 y 30 órganos pequeños llamados folículos; cada uno contiene un óvulo, y solamente uno de ellos continúa su desarrollo. Antes de que finalice este ciclo se incrementa la secreción de hormonas.
* Fase ovulatoria. Uno de los folículos crece y libera un óvulo que viaja hacia el útero a través de las trompas de Falopio, lo cual ocurre en tres tiempos.
* Fase posovulatoria. Ahora bien, al llegar al periodo posovulatorio se forma un cuerpo amarillo denominado lúteo, que en presencia de embarazo se encarga de mantener la implantación del embrión en la cavidad uterina. En ausencia de gestación, esta fase se prolonga por 14 días y, transcurrido ese tiempo, se presenta la siguiente “regla”.

¿Qué ocurre en el embarazo?
Con frecuencia, las mujeres encinta refieren que duermen mayor número de horas al día y aún así se sienten fatigadas. Dicho estado responde al aumento de los niveles de la hormona progesterona.

Asimismo, en el último trimestre es común que reporten deficiente capacidad para descansar, lo que se debe a que el sueño profundo disminuye y se incrementan los despertares nocturnos. Esto último es generado por calambres, dolor de espalda y ardor de estómago, a lo que se suman los movimientos del feto y aumento en la frecuencia de orinar.

En la menopausia
En los años próximos a la menopausia comienzan a aumentar los trastornos del dormir. ¿A qué se debe?, al cambio gradual en el nivel de las hormonas sexuales, el cual impacta directamente en el descanso; en consecuencia, el sueño profundo disminuye y se manifiestan molestos despertares nocturnos.

“Diversos estudios han reportado incremento del insomnio durante la pre y posmenopausia, en donde los niveles de estrógenos y progesterona se reducen. Este decremento hormonal, en especial de los estrógenos, también se asocia a los bochornos, es decir, la repentina sensación de calor y sudoración que causa interrupciones del sueño. Lo anterior se traduce en fatiga y cansancio diurno, irritabilidad y, en algunos casos, depresión.

Cabe destacar que hay algunos trastornos que son más frecuentes en la menopausia, tal es el caso de los desórdenes respiratorios que dan lugar a apnea (interrupción involuntaria de la respiración que despierta al afectado). Se ha observado que estas alteraciones son poco comunes en las mujeres jóvenes, ya que la progesterona defiende a la mujer de este padecimiento durante sus años fértiles.

Es un hecho que las mujeres somos más sensibles a sufrir perturbaciones del sueño, pues como habrá notado, los cambios hormonales nos afectan en gran medida. Por tanto, es recomendable que en cuanto perciba que su sueño no es reparador o experimente despertares nocturnos, dificultad para conciliar el sueño y somnolencia diurna, acuda de inmediato a su médico, quien podrá canalizarle a un especialista que tratará el problema.

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