Fuente: http://www.consumer.es/web/es/salud/atencion_sanitaria/2009/03/26/184222.php?page=2


El aprendizaje multisensorial para niños disléxicos y con TDAH está bien implantado en las aulas de los países escandinavos.

¿Cuáles son estas herramientas?

Una de las posibles herramientas para la dislexia es DiTres, un programa de origen danés que aplica la metodología multisensorial y que se está intentando introducir en España. Todos sus productos están desarrollados con la colaboración de un equipo multidisciplinar de profesionales, entre los que figuran psicólogos, logopedas, pedagogos y profesores, que trabajan a diario con alumnos y adultos con dislexia u otras dificultades de aprendizaje.

El programa informático DiTres cuenta con el aval de haberse utilizado durante años en Escandinavia y está recomendado por las asociaciones de dislexia en España. Comprende tres aplicaciones (DiTex, DiDoc, DiLet) y se basa en el uso de la vista y el oído para aprender. El uso de ambos sentidos de forma simultánea permite que los niños con dislexia puedan mejorar su comprensión lectora y, así, su rendimiento escolar.

Este nuevo programa informático trabaja con voces reales, permite la participación de los terapeutas en el tratamiento de los niños y contribuye a que el aprendizaje de los menores disléxicos sea más agradable y divertido. Este programa ayuda al alumno tanto en la escuela como en sus tareas escolares, y consiste en que toda la información necesaria para el aprendizaje esté disponible a través del ordenador, para que el alumno trabaje con textos, de forma más eficaz, usando la voz sintética.

Estos textos pueden ser electrónicos (páginas web, el correo electrónico, documentos Word o documentos PDF) o textos impresos como un libro de texto o un periódico. Cada vez que la persona afectada utiliza el programa, puede leer y escuchar los textos al mismo tiempo. Este aprendizaje multisensorial, mejora de manera notable sus habilidades para leer y escribir y le ayuda a superar el obstáculo que supone la dislexia.

Hay que recordar que, según la Asociación Disfam, de "dislexia" y "familia" (www.disfam.net), que preside Iñaki Muñoz, algunos de los síntomas más llamativos de la dislexia son que "el niño afectado tarda mucho en hacer los deberes, en una hora rinde como diez minutos; tiene una pobre comprensión lectora; prefiere leer en voz alta o inventa palabras para entender; muestra más habilidad en exámenes orales que en los escritos; su velocidad lectora es inadecuada para su edad; parece vago, y hasta inmaduro; aunque es inteligente, no controla el transcurso del tiempo, no presta atención, (parece hiperactivo o soñador); tiene baja autoestima; no le gusta la escuela ni leer y escribir; presenta falta de coordinación motriz y de equilibrio; le cuesta recordar las tablas de multiplicar, y aprende mejor haciendo cosas con las manos, a través de experiencias y con ayudas visuales".

De ahí que la disposición del programa informático DiTres ayude a estos niños a superar todos los obstáculos que supone la dislexia. Este software les permite trabajar de forma autónoma, aumentar su autoestima y disminuir su frustración y rechazo, así como aumentar su disfrute de la lectura; en definitiva, mejorar su rendimiento escolar.
MeMotiva PARA TDAH

Otra herramienta específica que se ha diseñado para los niños con TDAH es el programa informático MeMotiva, pensado para reforzar la memoria operativa, también conocida como memoria a corto plazo o de trabajo, de los niños con este trastorno y problemas de concentración. No obstante, los problemas de memoria no son exclusivos del TDAH. "Debemos ser pacientes con los 'olvidos' que en numerosas ocasiones tiene este tipo de alumnado. En según qué casos, la dislexia viene acompañada de un déficit de atención y, aunque no fuera este el caso, los disléxicos tienen serios problemas con la memoria a corto plazo. Este problema les impide a veces recordar dónde tienen las cosas o la fecha de un examen", afirma Disfam.

El programa MeMotiva incluye ejercicios visoespaciales y visoauditivos. Está pensado para niños de entre 5 y 11 años y el grado de dificultad de los ejercicios se ajusta de modo automático a la capacidad de cada uno de ellos (tiene tres niveles). Incluye un sistema de recompensas para motivarlos y estimularlos durante el tiempo que dura la realización de estos ejercicios. Y está diseñado de forma que tanto profesores, como padres y los propios niños puedan gestionarlo.

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Fuente: http://revista.consumer.es/web/es/20090301/interiormente/74604.php



El sentimiento de soledad es uno de los más difíciles de sobrellevar. El ser humano es, por naturaleza, social, necesita de los otros para establecer relaciones personales y vivir de forma satisfactoria. Aunque algunas personas sean muy autónomas e independientes necesitan, de una u otra forma, la calidad de sus relaciones sociales para gozar de un estado de ánimo sano.

El bienestar general de una persona depende en gran medida de la calidad de sus vínculos con los demás. De ahí que incluso los médicos definan la Salud como el bienestar físico, psicológico y social. Por tanto, la soledad es un factor perjudicial para la salud social, que provoca consecuencias negativas en la psicológica, como la tristeza. La salud de una persona está expuesta a sufrir daños según las relaciones sociales que establezca; si éstas no son satisfactorias, los sentimientos de soledad no tardan en aparecer.

Si los sentimientos de tristeza provocados por la soledad se mantienen durante algún tiempo pueden aparecer síntomas de tipo depresivo. Por este motivo es importante mantener relaciones personales saludables y placenteras, algo que en ocasiones resulta difícil en un contexto social en el que prima cierto individualismo. Las familias son cada vez menos numerosas, existe mayor movilidad laboral y las poblaciones son cada vez más grandes. Con este contexto es fácil que las personas se sientan anónimas y les resulte más difícil sentirse parte de un grupo cohesionado que sirva de soporte para afianzar una salud social satisfactoria.

Actualmente, en nuestra sociedad existe un caldo de cultivo con los ingredientes necesarios para que los vínculos personales sean algo débiles, lo que desemboca en un sentimiento de soledad sutil pero constante para algunas personas que, aunque compartan tiempo con los demás, pueden sentirse solas por no tener excesiva confianza en sus relaciones.
La soledad deseada (o sentirse bien en soledad)

El sentimiento de soledad no siempre es dañino. En algunos casos se puede elegir destinar parte del tiempo a realizar tareas en solitario como opción personal. En este caso se trata de una soledad buscada que nada tiene que ver con sentimientos de tristeza, sino que puede ser muy gratificante porque fomenta el bienestar emocional. En definitiva, se trata más bien de gozar de momentos de intimidad más que de soledad.

Cuando una persona decide disponer de tiempo para sí se trata de alguien que goza de estar sin la compañía de los demás durante un tiempo limitado. Suele producirse por una decisión personal que desemboca en algo saludable: momentos dedicados a uno mismo que pueden ser necesarios e imprescindibles para fomentar el bienestar personal. Ello indica que se es capaz de estar sin otras personas, señal de autonomía e independencia. Cuando una persona tiene vínculos sanos y fuertes con las personas de su entorno está preparada para disfrutar de su intimidad, no sufre por estar sola porque sabe que cuenta con persona cercanas que le aportan bienestar y a las que puede recurrir si lo desea.

La soledad deseada o autonomía no es sólo una opción, resulta recomendable para cualquiera. Puede asemejarse a un rato para el descanso, ya que es un momento libre de obligaciones con los demás que se puede destinar a lo que apetezca. En esos momentos, es probable que se sienta una sensación cercana a la libertad, que a su vez puede inspirar el sosiego necesario para sobrellevar el estrés de la vida diaria. Gozando de esta libertad personal se puede elegir qué es lo que más apetece en ese momento sin necesidad de dar explicaciones a nadie, que es lo mismo que quitarse todas las obligaciones de encima, aunque sea sólo por unas horas.

Por tanto, todo el mundo debería reservar ciertos momentos de intimidad para uno mismo. Más aún en la sociedad actual, en la que es difícil encontrar situaciones en las que se pueda disfrutar de dicha sensación de libertad, normalmente por falta de tiempo debido a las obligaciones diarias. Por este motivo, podría tratarse de algo casi terapéutico para cualquiera que se encuentre demasiado ocupado o que destine muchos recursos personales a los demás. Este sería el caso de personas que trabajan en exceso o dedican la mayor parte de su tiempo al cuidado de los otros.

Asimismo es importante considerar que existen ocupaciones que pueden suponer un desgaste personal importante. Los individuos que se dedican a profesiones asistenciales como enfermería, medicina o atención al público en general, pueden verse sometidos a un gran estrés social, al igual que les sucede a las personas dedicadas a las tareas domésticas; para ellas puede ser muy beneficioso dedicarse tiempo personal a modo de descanso.


Incluso existen personas que han hecho de la soledad deseada un estilo de vida: es el caso los "singles" que han elegido llevar una vida más independiente, o las personas que gozan viajando solas o, incluso, los que prefieren realizar tareas en solitario en su tiempo libre.

A pesar todo, y de la importancia que tiene saber y poder gozar de tiempo para uno mismo, no debe caerse en el aislamiento. Disfrutar de tiempo personal para sentirse bien puede beneficiar a la salud psicológica siempre que no suponga un abuso y se descuiden los vínculos que unen a las personas cercanas. La autonomía no debe ser sinónimo de aislamiento. Cuidar y mantener las relaciones existentes siempre es una buena inversión, ya que solamente se gozará de la independencia si se tienen relaciones sociales fuertes y satisfactorias.
Cuando la soledad afecta

Sin embargo, la soledad no deseada suele estar relacionada con emociones negativas que vienen motivadas por circunstancias que la persona no ha elegido.

Cuando no se tienen vínculos con los demás o éstos son superficiales, suelen aparecer sentimientos de tristeza que afectan al estado de ánimo y que disminuyen la motivación para relacionarse. Aislarse socialmente no es, normalmente, un deseo. Hay personas que optan por no relacionarse en exceso pero desearían tener vínculos sociales satisfactorios, aunque algo les impide relacionarse con normalidad.

Normalmente se trata de individuos con falta de habilidades sociales, fobia social o un resentimiento patológico que les dificulta establecer vínculos personales. El miedo exagerado a estar con otras personas provoca una soledad producto de pensamientos distorsionados que impiden relacionarse y establecer relaciones íntimas, tan necesarias para el bienestar psicológico. Por tanto, el aislamiento social, acompañado de un bajo autoconcepto y confianza personal, sería motivo de consulta a profesionales de la salud.

La soledad no deseada también puede producirse por un cambio repentino en el entorno, como la rotura de relaciones personales. En este caso es importante respaldarse en las demás personas del entorno para evitar la aparición y la exageración de los sentimientos de pérdida.

Otro tipo de soledad, aunque pueda parecer algo contradictoria, es la de estar con otras personas pero con la sensación de no sentirse parte del grupo. Suele ocurrir cuando alguien se guarda para sí la información que le gustaría compartir con los demás, pero que de algún modo no encuentra la forma de hacerlo. Este es un tipo de soledad bastante frustrante porque no permite el goce de una relación íntima que aporte seguridad. Es habitual en personas que se guardan sus problemas para sí mismas, bien porque no tienen la suficiente confianza para compartirlos o porque les falta asertividad para hacer respetar sus puntos de vista.

Para este caso es recomendable afianzar las relaciones ya existentes y ampliar el entorno social. Pero aún más importante es vincularse de forma más íntima y expresar los pensamientos de forma segura y confiada. Compartir las emociones y los sentimientos y hacer partícipes a los demás de una parte de la intimidad personal fomenta los vínculos con los demás. Cuando se comparte con los demás algo más que compañía, el sentimiento de soledad disminuye en beneficio del bienestar social y psicológico.

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lunes, 30 de marzo de 2009

Dominar y controlar la cólera

Fuente: http://www.naturpsico.net/dominar-y-controlar-la-colera/






La cólera surge del afán de dominar una situación que se escapa de nuestro control. En realidad, lo que expresa ese sentimiento es un desacuerdo con nuestro Yo profundo, que no es otra cosa que el objetivo universal de la vida.





Es dejarse guiar por el Ego en vez de seguir los consejos de la naturaleza para que nos oriente en la corriente armoniosa de la vida. El Ego está sujeto a los deseos y las aspiraciones inadecuadas que tanto nos exponen a los tormentos y desdichas.

Cuando nuestras ambiciones agotan nuestras fuerzas vitales y nos enojamos con las personas de nuestro entorno que no responden a nuestros objetivos, olvidamos fácilmente que los que nos rodean no son más que el reflejo de nosotros mismos.

Cuando reaccionamos mal frente a ellos, lo que estamos haciendo es hacerlos responsable de nuestras propias dificultades para asimilar las flaquezas de nuestro Ego.

¿Cómo dominar y superar la cólera?

Observando nuestras conductas frente a los demás podremos identificar los problemas con que tropieza nuestra conciencia y así podremos modificar nuestros esquemas negativos.

Sin embargo la cólera no debe generar un sentimiento de culpabilidad ya que es un comportamiento aprendido a lo largo de generaciones y es muy difícil de reprimir, sobre todo en una sociedad donde se considera que el hombre se consagrada habiendo cumplido todas sus ambiciones y cuando no lo consigue prevalece la impotencia y la indignación.

Esto es algo muy difícil de cambiar pero es bueno empezar por uno mismo. En ocasiones pruebe frente a la agresión insistente de un tercero responderle con una sonrisa.

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domingo, 29 de marzo de 2009

La infedilidad: ¿Qué es la infidelidad?

Fuente: http://www.naturpsico.net/la-infidelidad-que-es-la-infidelidad/


Probablemente la infidelidad es una de las razones más acusadas por las que una pareja hace aguas.

Son muchas las causas por la que una pareja coincide en romper la relación: celos, incompatibilidad de caracteres, desamor, desinterés por seguir con la relación.

Pero es sin embargo la infidelidad la razón más común y se cree más dolorosa pues supone un engaño no solo en el plano sexual sino en el plano sentimental, pasional e íntimo.

La infidelidad es razón de que las cosas en la relación no marcha del todo bien, ya que se busca a alguien totalmente diferente de la persona de quien tienes al lado, buscas comprensión, atención, pasión por parte de una persona diferente, que no pertenezca a tu vida, que sirve para mitigar el dolor, la falta de amor, de sexo o incluso afecto.

Cuando esto ocurre en una relación se debe valorar las razones, el porqué, si la relación marcha bien y si se puede o se quiere seguir adelante y luchar por algo que merezca la pena.

Que parezca bueno o mala la acción de serle infiel a la pareja, no lo vamos a valorar aquí, pues cada pareja es un mundo y más cada persona, todas distintas y con pensamientos y sentimientos totalmente complejos.

Esa cuestión se ha de valorar íntimamente en pareja, si se puede perdonar e incluso olvidar pues recordar cada día el error de haber sido infiel puede hacer meya y por supuesto no supone algo positivo para la autoestima de la otra persona.

Aconsejamos que ante esta situación, hay que saber escuchar, comprender e identificar el problema siendo maduros y honestos uno con el otro, y por supuesto luchar por la felicidad de cada uno.

Como es normal, si la pareja tiene hijos, las cosas se han de llevar con sumo cuidado pues ahora ya no depende solo de dos si no de un hijo que necesita tanto de un padre como de una madre, hay que saber ser justos con nuestros sentimientos pero también con nuestros hijos.

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Fuente: http://www.parasaber.com/salud/psicologia/autoayuda/articulo/aborto-adolescentes-consecuencias-efectos-psicologicos-embarazo-deseado-adolescencia/26230/



En la adolescencia ocurren cambios en el organismo de los jóvenes cuando comienzan a experimentar sensaciones que antes no conocían.


De pronto, los adolescentes se sienten controlados por sus hormonas, llegando a desear de forma ferviente vivir una relación sexual, ya sea por deseo o simple curiosidad.

Muchos de los embarazos no deseados se producen en esta etapa y una de las causas principales suele ser el desconocimiento. Hay que recordar que los nacimientos provenientes de madres adolescentes son todavía muy elevados en España, lo que muestra la ineficiencia de la educación sexual impartida en los últimos años.

El embarazo debe ser un episodio feliz y meditado sin embargo para losadolescentes normalmente se convierte en una tragedia no sólo para ella, también para el futuro bebe, para los padres, los familiares ylos amigos.

Consecuencias de un embarazo no deseado en la adolescencia. La familia se ve en la necesidad de socorrer a la madre tanto emocional como económicamente.

El embarazo en la adolescencia todavía hoy sufre un rechazo social. El problema se genera porel compromiso que suponetener un hijo o una hija. Implicasacrificio y abandono de muchas actividades que deben ser parte del desarrollo normal de los adolescentes. Esto genera frustración de su proyecto de vida y termina por perjudicar enormemente a quienes no tuvieron nada que ver con una decisión o equivocación apresurada: los hijos e hijas.

Los aspectos psicológicos:

Sentimientos encontrados acerca del embarazo. (Preocupaciones obsesivas por el bienestar del feto o el enojo por asumir la maternidad).

Problemas en la estabilidad emocional de la pareja.

La intervención de familiares externos.

Culpabilidad por haber fallado a los padres.

Desde un punto de vista psicosocial, las investigaciones realizadas demuestran que los hijos de mujeres adolescentes experimentan muchos más problemas de conducta y problemas en la escuela que la de los partos en no adolescentes.

De esto se puede inferir que una adolescente no es capaz de tomar una decisión de este calibre ya que depende tanto económicamente, social, emocionalmente de su familia, además de no estar preparada para un rol, que todavía con 16 años, le queda grande.

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